Myriam Molina Psicóloga General Sanitaria
Un espacio para comprender lo que te ocurre, recuperar tu equilibrio y construir una relación más sana contigo y con los demás.
Terapia individual · Presencial y online
Sobre mí
Soy Myriam Molina
- Psicóloga General Sanitaria
- Psicóloga Jurídica Forense
A veces no necesitamos que alguien nos diga qué tenemos que hacer. Necesitamos un espacio en el que poder parar, entender qué nos está pasando y empezar a mirarnos de otra manera.
Mi forma de trabajar parte de una perspectiva integradora, principalmente desde la Terapia Cognitivo-Conductual y las terapias contextuales, incorporando diferentes herramientas en función de cada persona y de aquello que necesite trabajar.
Reconocer lo que sentimos. Comprender lo que necesitamos. Aceptar nuestra historia sin quedar atrapados en ella. Y encontrar nuevas formas de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás.
Porque entendernos también es una forma de empezar a cuidarnos.
Consulta Sanitaria
Psicología Sanitaria
Trabajo con Adultos, Adolescentes y Parejas, adaptando la intervención a la historia, las necesidades y el momento vital de cada persona.
Autoestima e identidad
La forma en la que nos vemos y nos tratamos influye en muchas áreas de nuestra vida. Trabajaremos para construir una relación más segura contigo mismo/a, más allá de las expectativas y roles que desempeñas.
- Baja autoestima e inseguridad personal.
- Autoconcepto e identidad.
- Autocrítica y perfeccionismo.
- Necesidad de aprobación y miedo al rechazo.
- Dificultad para reconocer las propias necesidades.
- Reconexión con valores, fortalezas y objetivos vitales.
Ansiedad y gestión emocional
La ansiedad y el estrés pueden hacernos sentir desbordados o atrapados en nuestros propios pensamientos. Aprenderemos a comprender lo que sientes, qué lo mantiene y a desarrollar recursos para relacionarte de otra manera con tus emociones y afrontarlas.
- Ansiedad, estrés y preocupación excesiva.
- Rumiación mental, pensamientos recurrentes y dificultad para desconectar.
- Miedo, inseguridad y dificultad para gestionar emociones.
- Desregulación emocional y sensación de desbordamiento y agotamiento.
- Autoexigencia y necesidad de control.
- Recuperación de la motivación y de actividades gratificantes.
Relaciones y vínculos
Nuestras relaciones pueden activar inseguridades y patrones que hemos aprendido a lo largo de nuestra historia, por lo que conocer y entender cómo nos vinculamos puede ayudarnos a establecer límites y construir relaciones más sanas.
- Dependencia emocional y miedo al abandono.
- Apego e inseguridad en las relaciones.
- Rupturas sentimentales y dificultades de pareja.
- Dificultad para establecer límites.
- Patrones relacionales que se repiten.
- Comunicación, asertividad y gestión de conflictos.
Patrones familiares
Nuestra historia familiar influye en la forma en la que nos relacionamos, afrontamos los conflictos y nos vemos a nosotros mismos; por eso, comprender estos aprendizajes permite decidir qué queremos mantener y qué queremos cambiar.
- Conflictos y dificultades en las relaciones familiares.
- Influencia de la historia familiar en la vida adulta.
- Roles familiares y responsabilidades emocionales.
- Dificultades para diferenciar las propias necesidades de las expectativas externas.
- Toma de decisiones y establecimiento de límites.
- Construcción de una vida coherente con los propios valores.
Trauma y experiencias vitales
Algunas experiencias siguen influyendo en cómo pensamos, sentimos y nos relacionamos incluso cuando ya han pasado. En terapia, trabajaremos su impacto desde el presente, desarrollando recursos y nuevas formas de responder.
- Experiencias adversas en la infancia.
- Heridas emocionales y experiencias de rechazo.
- Patrones familiares aprendidos.
- Dificultades para sentirse seguro/a en las relaciones.
- Respuestas emocionales intensas ante determinadas situaciones.
- Integración de experiencias difíciles y desarrollo de recursos personales.
Duelo y procesos de cambio
Las pérdidas y las transiciones pueden hacernos sentir que hemos perdido parte de quienes éramos. El proceso terapéutico puede ayudarte a integrar lo vivido y encontrar una nueva forma de estar en tu vida.
- Duelo por el fallecimiento de seres queridos.
- Duelo por animales de compañía.
- Rupturas y pérdida de vínculos significativos.
- Cambios personales, familiares o laborales.
- Crisis vitales y sensación de vacío.
- Dificultad para encontrar sentido, dirección o motivación.
Imagen corporal y relación con el cuerpo
La relación con nuestro cuerpo puede estar marcada por la comparación, la exigencia o la inseguridad; trabajaremos para desarrollar una mirada más respetuosa y flexible hacia tu cuerpo y hacia ti.
- Dificultad para cambiar hábitos.
- Conductas de evitación y escape emocional.
- Consumo de alcohol como forma de afrontar el estrés, cuando corresponda al ámbito de intervención.
- Relación entre emociones y alimentación.
- Dificultad para tolerar el malestar.
- Desarrollo de estrategias de afrontamiento y autocuidado.
Otros
- Estado de ánimo bajo y desmotivación.
- Soledad y dificultades para conectar con otras personas.
- Miedo a equivocarse y a tomar decisiones.
- Sentimientos de culpa y vergüenza.
- Necesidad de control y dificultad para tolerar la incertidumbre.
- Dificultades para identificar y expresar emociones.
- Problemas de adaptación a nuevas etapas vitales.
- Desconexión emocional y sensación de funcionar en automático.
Embarazo · Posparto · Crianza
Maternidad
Una etapa de cambios físicos, mentales y relacionales que también merece un espacio.



Embarazo
El embarazo puede estar acompañado de ilusión, dudas, miedo y muchas expectativas. Un espacio para comprender lo que estás viviendo sin exigirte sentirte de una determinada manera.
Adaptación al embarazo
El embarazo implica cambios físicos, emocionales y personales que pueden despertar ilusión, dudas, inseguridades o incertidumbre ante una nueva etapa. También puede hacer que revisemos nuestras expectativas sobre la maternidad y la forma en la que nos vemos a nosotras mismas.
Miedos y preocupaciones
Durante el embarazo pueden aparecer preocupaciones relacionadas con la salud del bebé, el parto o la capacidad para afrontar lo que viene. Cuando la necesidad de control o la dificultad para tolerar la incertidumbre aumentan, estas preocupaciones pueden ocupar demasiado espacio en el día a día.
Preparación emocional para la maternidad
Prepararse para ser madre no significa tener respuestas para todo, sino poder explorar los cambios, expectativas y miedos que acompañan esta nueva etapa. También implica adaptarse a nuevas responsabilidades y a la idea de cuidar de otra persona sin exigirse hacerlo todo perfectamente.
Posparto
El cansancio, la culpa y la sensación de no llegar a todo pueden aparecer en una etapa de grandes cambios. No se trata de volver a ser quien eras antes, sino de aprender a cuidar a esta nueva versión de ti.
Adaptación al posparto
El nacimiento de un bebé supone una gran transformación y un periodo de adaptación en el que pueden aparecer cansancio, sobrecarga y cambios emocionales. Las nuevas rutinas y responsabilidades pueden generar la sensación de no llegar a todo o de haber perdido el control sobre el propio tiempo.
Culpa y autoexigencia
Las expectativas sobre cómo debería ser una buena madre pueden llevar a compararse, exigirse demasiado o sentir que nunca es suficiente. Trabajar estas exigencias permite diferenciar entre lo que realmente necesitas y aquello que crees que deberías hacer.
Identidad después de ser madre
La llegada de un hijo puede hacer que otras partes de nuestra identidad, intereses y proyectos queden temporalmente en segundo plano. Recuperar espacios propios y reconocer nuestras necesidades ayuda a integrar la maternidad sin perder el sentido de quiénes somos.
Bienestar emocional
El cansancio y la adaptación a la maternidad pueden intensificar emociones como la tristeza, la ansiedad o la irritabilidad, e incluso generar sensación de desconexión. Poder reconocer lo que ocurre, expresarlo y pedir ayuda cuando se necesita también forma parte del cuidado.
Crianza
Criar también puede despertar dudas, exigencia y frustración. Trabajaremos los límites, la regulación emocional y aquello que has aprendido de tu propia historia para elegir cómo quieres acompañar a tus hijos.
Límites y crianza
Poner límites implica encontrar un equilibrio entre acompañar, proteger y mantener la autoridad, algo que puede generar dudas sobre si estamos siendo demasiado estrictas o permisivas. Nuestras propias experiencias de infancia y nuestras ideas sobre cómo debemos criar también pueden influir en la manera en que ponemos límites.
Regulación emocional
La crianza puede despertar frustración, cansancio e incluso momentos en los que sentimos que perdemos el control. Aprender a reconocer y regular nuestras propias emociones permite responder de una manera más consciente y acompañar mejor las emociones de nuestros hijos.
Carga mental y agotamiento
La crianza implica no solo las tareas que hacemos, sino también todo aquello que pensamos, organizamos y anticipamos constantemente. Cuando esta carga se acumula, puede aparecer agotamiento, irritabilidad, falta de descanso y sensación de estar llevando demasiadas responsabilidades.
Patrones familiares
Nuestra forma de criar está influida por las experiencias y modelos que aprendimos en nuestra propia familia. Comprender estos patrones permite identificar aquello que repetimos sin querer y decidir qué queremos mantener, cambiar o transmitir a nuestros hijos.
Relación de pareja
La llegada de un hijo transforma la dinámica de pareja y la forma de repartir tiempos y responsabilidades. Trabajaremos la comunicación, la conexión y el equilibrio entre familia, pareja y espacio individual.


Comunicación y conflictos
La llegada de los hijos puede transformar la comunicación de pareja y hacer más visibles diferencias en la crianza, las necesidades o la manera de afrontar las dificultades. Aprender a expresar lo que necesitamos y gestionar los conflictos permite cuidar el vínculo en esta nueva etapa.
Reparto de responsabilidades
Cuando las tareas y responsabilidades no se perciben como equilibradas, puede aparecer frustración, resentimiento o sensación de estar llevando demasiado peso. Revisar tanto el reparto de tareas como la carga mental permite buscar una organización más justa y sostenible.
Intimidad y conexión
Los cambios en el tiempo disponible, el cansancio y las nuevas responsabilidades pueden afectar a la conexión emocional y a la intimidad de la pareja. Recuperar espacios compartidos permite volver a cuidar la relación más allá del papel de padres.
Identidad y autocuidado
No se trata solamente de ser una buena madre, sino de seguir siendo una misma mientras se transita la maternidad. Cuidarte, reconocer tus necesidades y mantener tus propios espacios también forma parte de cuidar.
Identidad
La maternidad puede transformar la forma en la que nos vemos y hacer que durante un tiempo nuestra identidad quede muy vinculada al papel de madre. Explorar quiénes somos ahora, recuperar intereses y proyectos e integrar las distintas partes de nuestra identidad ayuda a construir una maternidad sin dejar de ser una misma.
Autocuidado
Cuidar de los demás no debería significar dejar de atender nuestras propias necesidades. Aprender a priorizar el descanso, reservar tiempo para una misma, cuidar el bienestar físico y emocional y aceptar ayuda también forma parte de una maternidad saludable.
Límites
Después de ser madre también puede ser necesario aprender a poner límites a las expectativas y demandas de otras personas. Poder decir que no, proteger los espacios propios y delegar ayuda a construir una maternidad más acorde con las propias necesidades.
Conciliación
Compatibilizar maternidad, trabajo, pareja y vida personal puede generar una sensación constante de no llegar a todo. Revisar las prioridades, responsabilidades y expectativas permite buscar un equilibrio más realista y sostenible.
Maternidad y otros cambios
Maternidad y cambios vitales
La decisión de ser madre y los cambios que la acompañan pueden generar dudas, contradicciones o una sensación de no reconocerse. Explorar estos cambios permite comprender lo que está ocurriendo y tomar decisiones más conectadas con las propias necesidades y valores.
Maternidad y relaciones familiares
La llegada de los hijos también puede transformar la relación con la familia extensa y hacer necesario establecer nuevos límites. Las diferencias en la crianza, las expectativas externas o la presión familiar pueden generar conflictos y malestar.
Motivación · Rendimiento · Bienestar
Psicología y Deporte
El deporte no ocurre únicamente en el cuerpo; la motivación, la autoestima, la exigencia, la presión y nuestra relación con el propio cuerpo también influyen en cómo vivimos el ejercicio y el rendimiento.
Motivación y hábitos
No siempre la falta de constancia significa falta de disciplina; por eso, comprender qué nos mueve y qué nos frena puede ayudarnos a construir hábitos deportivos realistas y sostenibles.
Autoestima e imagen corporal
Nuestro cuerpo no debería convertirse en una medida de nuestro valor. Trabajaremos la comparación, la inseguridad y la exigencia para construir una relación más respetuosa con el cuerpo y con el movimiento.
Rendimiento y competición
La presión, el miedo al error o la necesidad de demostrar nuestro valor pueden interferir en el rendimiento. En terapia trabajaremos la autoconfianza, la concentración y la gestión de la presión.
Relación con el ejercicio
Entrenar puede ser una forma de cuidarnos, pero también puede convertirse en una fuente de culpa, control o exigencia. Exploraremos qué lugar ocupa el deporte en tu vida y desde dónde te relacionas con él.
Deporte y bienestar
El movimiento puede ayudarnos a regular el estrés, conectar con nuestro cuerpo y cuidar nuestra salud emocional. El objetivo es encontrar una relación con la actividad física que sea saludable y sostenible.
Servicios
Psicología Jurídica y Forense
Máster en Psicología Jurídica y Forense por la Universidad de Murcia.
Evaluación e informes periciales
- Evaluación psicológica forense
- Valoración de daño psicológico
- Valoración de secuelas psicológicas
- Evaluación de variables psicológicas relevantes para procedimientos judiciales
Familia
- Guarda y custodia
- Competencias parentales
- Régimen de visitas
- Dinámica y funcionamiento familiar
- Evaluación de necesidades psicológicas de menores
Consulta presencial · También disponible online
Terapia individual
Cada proceso comienza con una primera sesión en la que podremos conocernos, comprender qué te ha llevado a consultar y valorar conjuntamente cuáles son tus objetivos.
No necesitas tenerlo todo claro antes de empezar.
- Primera sesión de evaluación
- 40 €
- Consulta
- 50 €
Contacto
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Puedes contactar conmigo para resolver cualquier duda o solicitar una primera sesión.
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- 680 790 108
Pedir ayuda no significa que no puedas hacerlo sola. A veces significa que has decidido no tener que hacerlo todo sola.
Myriam Molina · Psicóloga General Sanitaria